Hay días en los que nada te anima, tomas tu desayuno lentamente, pensando en todo lo que te preocupa, revolviendo el café sin mirar al frente, simplemente ya nada te importa.
Mucha gente habrá sentido lo mismo, y por eso saben que solamente te apetece escuchar música y estar tumbado en la cama sin hacer nada, sólo meditar y pensar en qué has fallado para sentirte de tal manera.
Llega un momento en el que ya ni tus amigos te comprenden, te puedes sentir fuera de lugar, incomprendida o tal vez invisible, pero nadie se da cuenta de tu estado y siguen con sus perfectas y felices vidas. No pretendo sonar egoísta pero a veces viene bien que alguien note que pasa algo y te anime o simplemente te pregunte cómo te encuentras. El sentirse invisible para mi es a estas horas natural, sé que no soy muy habladora, ni extrovertida, pero siempre gusta que alguien intente mantener una conversación ya sea de un tema serio o de cualquier chorrada.
Hay días en los que ni tus amigos te animan porque ser 'la oveja negra' es mi especialidad.
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